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Obligaciones de la industria 4.0 antes de 2020

Obligaciones de la industria 4.0 antes de 2020 \ bimyou
Que la tecnología avanza a una velocidad cada vez más rápida parece fuera de toda duda. En cuestión de unas pocas décadas, hemos pasado de visitar una tienda personalmente para comprar, a realizar esa misma compra de manera digital desde nuestro teléfono móvil u ordenador.

Avances tecnológicos como la inteligencia artificial parecían algo de ciencia ficción, ahora se emplean con normalidad dentro de las empresas buscando mejorar su productividad o para detectar nuevos productos o servicios que ofrecer. Todo ello, dentro de lo que se conoce como la cuarta revolución industrial, también conocida como la industria 4.0.

El futuro de la industria en la cuarta revolución industrial
La primera revolución industrial llegó con la máquina de vapor. La segunda lo hizo con la producción en cadena y el uso de la electricidad. Y la tercera sucedió con la automatización de procesos y la llegada de la era digital y la conexión constante a internet junto al abaratamiento de los dispositivos electrónicos dio lugar a la cuarta revolución industrial.

Actualmente nos encontramos inmersos en la nueva industria 4.0, donde la productividad y el rendimiento del trabajo aumentan gracias a avances técnicos fruto de la investigación y la innovación constante.

Sectores como la robótica, la inteligencia artificial, el llamado Internet de las cosas – Internet of Things o IoT como se le suele conocer - o la impresión en 3D son algunos ejemplos de la transformación digital que está sucediendo en estos momentos.


¿Pero qué es la industria 4.0 y qué podemos esperar de ella?
En la práctica, la industria 4.0 es el proceso mediante el cual se lleva a cabo la digitalización de las compañías de todos los sectores industriales independientemente de su tamaño. Desde las PYMEs hasta las empresas internacionales, deben pasar por una transformación digital que aproveche la tecnología actual para mejorar su productividad y competitividad.

El coste cada vez menor de los dispositivos electrónicos junto a una mayor eficiencia de los mismos, ha hecho que se puedan implementar en cada vez más productos. Esto supone la aparición de sistemas ciberfísicos con sensores que les permiten interactuar a un nivel mucho más profundo que la automatización de la anterior revolución industrial. Incluso al alcance de PYMEs con un presupuesto limitado.

Pero este proceso no implica sólo la automatización de tareas o el uso de tecnología que permita actuar de forma más autónoma un conjunto de máquinas, sino que también tiene un efecto directo en la experiencia de usuario tanto por los propios trabajadores como por los consumidores finales.

Por ejemplo, los trabajadores podrán analizar mucha más información que en el pasado gracias a la inteligencia artificial para estudiar esa gran cantidad de datos en menos tiempo o trabajar de forma remota sin su presencia física en el puesto de trabajo. Mientras que los consumidores se beneficiarán de contar con una mejor atención al cliente gracias al uso de programas específicos diseñados para agilizar los trámites y las incidencias.

Si a eso le sumamos la conexión a internet de cada vez más dispositivos y aparatos – la tecnología del Internet of Things ya mencionada - nos encontramos en un escenario donde el futuro de la industria pasa por invertir en nuevos equipos y en formación para aprovechar toda la innovación que está llegando al mercado.


El reto de la transformación digital para las PYMEs y cómo afrontarlo antes del 2020
Existen múltiples opciones en el proceso de digitalización que las PYMEs tienen por delante si quieren hacerse un hueco en el futuro de la industria 4.0 que está por llegar.

Para aumentar sus posibilidades de supervivencia en el corto plazo, cualquier negocio deberá invertir en dar el salto a la era digital lo antes posible. Por ello, plantearse al menos una de las siguientes alternativas de cara al 2020 es más que recomendable.

Automatización de producción y almacenamiento.
Si bien el proceso de creación de productos puede no ser completamente autónomo en según qué PYMEs, hay un número considerable de procesos que sí pueden aprovechar las ventajas de la automatización para agilizar los procesos tanto de desarrollo de productos como en la gestión de stock.

Por ejemplo, la automatización del almacenamiento y los envíos ya es una realidad en las grandes empresas como Amazon. Pues ya están empleando la robótica en sus almacenes para mejorar su productividad mediante la automatización del reparto y la colocación de los productos en sus almacenes mediante robots, mucho más ágiles y rápidos que una persona para estas tareas repetitivas.

Digitalización de stock
Contar a mano los productos que quedan en stock supone una pérdida de tiempo considerable. Una gran mejora en la productividad puede pasar por añadir sensores en los almacenes para contar automáticamente el número de productos que quedan disponibles. Esto implica una mejora en la productividad y una mejor experiencia de usuarios para los trabajadores de la empresa. Ya que facilita el control del stock desde una aplicación informática que sea quien lleve el recuento aprovechando la tecnología IoT.

Computación en la nube
Existen servicios que permiten disponer de un almacenamiento de datos y toda la potencia que deseemos sin invertir en mejorar los equipos físicos en las PYMEs. La computación en la nube ofrece la posibilidad de acceder desde cualquier dispositivo tanto a programas como a información de la empresa en cualquier momento y lugar. Y al mismo tiempo permite tener una copia de seguridad de nuestros datos en caso de accidente en los equipos físicos. Sin duda, una innovación fácil de aplicar sin necesidad de grandes presupuestos en el 2020.

Análisis de la big data
Cada vez tenemos más información a nuestro alcance que estudiar. El análisis mediante programas específicos o empleando inteligencia artificial ayuda a entender cómo mejorar la productividad u ofrecer una mejor atención al cliente gracias al análisis de la información recopilada durante meses o incluso años para presentarla de una forma resumida para facilitar la toma de decisiones.


Como podemos ver, la transformación digital que trae consigo la tecnología actual supone un cambio de modelo corporativo. Dentro de la industria 4.0 será cada vez más importante aprovechar las ventajas que la automatización, la robótica, o la inteligencia artificial ofrecen a las empresas para mejorar tanto la atención al cliente como la productividad interna. Y todo ello, sin necesidad de realizar grandes inversiones para llevar a la era digital a las PYMEs y grandes empresas.